Siempre haces lo mejor que puedes con lo mejor que tienes...
Cuántas veces lo escuché y simplemente no me hacía sentido.
Me preguntaba, ¿cómo pude haber estado haciendo lo mejor cuando claramente la estaba regando?!! ¿Cómo pudo ser eso lo mejor que tenía si solo me quedé en silencio y no dije nada?!
Lo cierto es, que cuanto más nos quedamos en ese bucle, menos sentido tiene. Llegan más reclamos, más quejas, más "hubieras".
Uno se pone a revivir las escenas que nos causan remordimiento o tristeza o coraje y en donde quisiéramos haber hecho cosas distintas, sin embargo perdemos de vista lo importante, ¿qué nos está diciendo la situación? Qué nos está enseñando nuestra reacción?¿Qué nos está detonando?
Poco a poco aprendí, de la mano de terapia y de algunas estrategias como el mindfulness, que realmente uno siempre hace lo mejor que puede cuando estamos en piloto automático.
Nuestra mente en su astuta previsión de salvar energía para cuando "realmente la necesitemos" nos ahorra el "problema" de pensar y nos arroja reacciones inmediatas, pre grabadas, ya ensayadas, del pasado.
A la mente no le importan los resultados a largo plazo, le interesa la resolución en el momento presente. Cuidarnos, salvarnos, protegernos de la posible amenaza.
Cuando dejamos que nuestros días se vivan desde el piloto automático, desde la reacción, desde el impulso, nos estamos perdiendo la oportunidad de elegir qué queremos hacer, cómo queremos manejarlo, cómo preferimos accionar, qué presente deseo crear, qué futuro quiero cosechar.
Lo mejor que tenías era eso, las estrategias ya probadas, con buenos o malos resultados pero ya vividas, lo que aprendiste de algún modelo como tus padres, la escuela, la televisión, tus pares.
Así que sí, la respuesta que diste en aquel momento, la forma en que reaccionaste en aquella situación, las cosas que dijiste o no en la discusión, era lo mejor que tenías en tu cajita de herramientas, o mejor dicho, en tu mente y corazón.
Era la respuesta automática aprendida, esa que aún no te cuestionas. Vamos por la vida reaccionando a todo lo que nos detona, hasta que nos cuestionamos el por qué.
¿Por qué me molesta tanto? ¿Por qué me hace sentir tanta tristeza? ¿Por qué me incomodó esa situación? ¿Por qué me provoca irritabilidad? ¿Que "botones" está presionando a manera de despertar todas estas emociones en mí y por ende las reacciones que ya "conozco"?
Siempre hacemos lo mejor que podemos, con lo mejor que tenemos, cierto, pero siempre podemos aprender nuevas y mejores herramientas para que la próxima vez que tengamos una oportunidad frente a nosotros en lugar de reaccionar desde el pasado y crear más de lo mismo, podamos detenernos un segundo y accionar desde la firme convicción de crear un futuro distinto con resultados más favorables para nuestro bienestar.
Siempre haces lo mejor que puedes con lo mejor que tienes, no lo dudes. Honra tu crecimiento.
Toda la diferencia está en reaccionar al instante o darte 5 minutos para respirar y así, ya en calma, tomar decisiones que en el presente nos llenen de orgullo y nos evite vivir un futuro lleno de arrepentimientos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario